La teoría del calentamiento global postula que la temperatura se ha elevado desde finales del siglo XIX debido a la actividad humana, principalmente por la destrucción de la capa de ozono que incrementaron el efecto invernadero. La teoría predice, además, que las temperaturas continuarán subiendo en el futuro si continúan las emisiones de gases y que se notarán cambios en las precipitaciones, en la humedad del suelo y en el nivel del mar; así, los modelos climáticos proyectan una elevación en la temperatura promedio global y asocian un incremento en el nivel del mar.
Además, las temperaturas máximas y mínimas absolutas tienden a ser cada vez más altas, por lo que este hecho obliga a hablar de una certeza en el cambio climático. Otras muestras a escala global son que la temperatura del aire de la superficie terrestre se ha incrementado desde finales del siglo XIX; que los últimos años han sido los más calientes desde 1860; que las temperaturas nocturnas se han incrementado más que las diurnas; y que el nivel del mar se ha elevado en los últimos 100 años. Todo esto, está relacionado directamente con el incremento de la temperatura media.